Por: Gearóid Ó Loingsigh

Hoy, hace un año Dilan Cruz cayó bajo los disparos de la Policía.  Un bean bag incrustado en su cráneo, acabó con la vida de este joven.  Conocimos luego de los hechos, las fotos sonrientes del fue que buen estudiante, buen muchacho y muy querido por sus compañeros.

Nada en la vida de Dilan fue fácil, nació y se crío en un barrio popular, dejó sus estudios para luego retomarlos y soñaba con entrar a la universidad.  Como a muchos colombianos le negaron esa posibilidad, primero por la pobreza y luego por un disparo a su cabeza.

Ni siquiera su muerte fue fácil.  No murió en el instante, luchaba contra la muerte varias horas, y luego murió en el Hospital San Ignacio de Bogotá.  Ahora muerto, las cosas siguen igual de difíciles para este joven.  Todos sabemos el nombre y rango de sus asesino.  El verdugo se llama capitán Manuel Cubillos del ESMAD y sigue vinculado a la Policía de Colombia.  El anda tranquilo y la familia de Dilan anda angustiada.  Hoy en la protesta organizada en el sitio del crimen, la calle 19 con carrera 4ª en Bogotá, la mamá del joven fue clara.  “No estamos buscando indemnizaciones sino judicializaciones de los responsables.”  Y está claro la responsabilidad no cae únicamente sobre los hombros del ogro Manuel Cubillos, sino sobre el entonces alcalde de Bogotá Peñalosa y el rey de los payasos, el sub presidente Iván Duque.

Pero Colombia está gobernado por un rey de payasos donde la impunidad es reinante y pavonea por las calles armada hasta los dientes, asesinando a diestra y siniestra.  El monstruo Manuel Cubillos es apenas uno de los miles de asesinos a sueldo en Bogotá.

Hoy lloramos por Dilan Cruz, y no podemos equipararlo a sus verdugos.  Cuando nos pidan llorar por algún policía muerto, recordemos a Dilan y lloremos por él y los 13 jóvenes asesinados luego de la tortura y asesinato de Javier Ordóñez y no por ellos, jamás.  Que no nos caiga ni una sola lágrima por ellos, son ellos quienes cada año nos arrancan ríos de sangre y lágrimas.

En honor a Dilan Cruz y todas las víctimas de terrorismo de Estado en Colombia.