Por: Gearóid Ó Loingsigh

Existe un argumento, proferido no sólo por las grandes empresas petroleras, los gobiernos, sino también por organizaciones sociales y algún que otro intelectual barato de izquierdas, que necesitamos el petróleo, que no hay otra forma de satisfacer nuestras necesidades energéticas, ni hablar de los otros usos del líquido.  Este argumento se presta no sólo para justificar la exploración y explotación de hidrocarburos sino la modalidad de fracking para extraerlos.

Así debemos preguntarnos, ¿quienes lo necesitan? y ¿para qué?  Pues en cierto sentido cuando lo dicen, tienen algo de razón.  Tal como usamos nuestras fuentes de energía en el mundo, no hay alternativos que valgan.  Hemos aquí el problema real, nuestros patrones de consumo.

El principal consumidor de hidrocarburos son los EE.UU., no son los campesinos que viven al lado de los pozos o cuyas tierras son ocupadas, contaminadas e intervenidas.  Pero el asunto va más allá de eso.  Incluso cuando miramos a los EE.UU. vemos patrones de consumo que no son justificables.  El primer problema, que deben recordar nuestros intelectuales baratos es que si las fuerzas armadas de los EE.UU. fueran un país serían el 47º consumidor global de petróleo.  En 2017, compraron 269,230 barriles por día.[1]  Es decir, las fuerzas imperiales necesitan petróleo para poder dominar el mundo y consumen casi la misma cantidad de petróleo que Colombia y mucho más que la mayoría de países del mundo.  Así el primer punto es que nuestro enemigo necesita el petróleo para dominarnos.

Cuando miramos de cerca a como el resto del país consume hidrocarburos, vemos cuan irracional es ese consumo.  En 2019 los EE.UU. consumieron un promedio de 20,54 millones de barriles por día, incluyendo 1,1 millones de barriles de los mal llamados biocombustibles.  Si miramos en que consiste ese consumo, vemos que 68% del petróleo es para transporte, 26% es de uso industrial, apenas 3% se utiliza en las casas y 2% es de uso del comercio y apenas 1% para generar electricidad.[2]  Así que lo tengamos claro, el mayor consumo es en transporte, y en el caso de ese país, transporte significa carro particular.  Hay varios aspectos a eso.  Uno, es el estereotípico vago que no camina ni 200 metros para llegar a una tienda, pues existen y no debemos subestimar esa categoría ni su arraigo cultural, que no sólo se aplica allá sino en otros países, como partes del Estado Español.  Pero fuera del vago, existe un problema real, se ha promovido el transporte particular por encima del transporte público y hay muchas ciudades y pueblos donde la opción de transporte público no existe en absoluto o es muy problemático y deficiente.  Pedir a una comunidad que acepte fracking para que los vagos pueden ir en carro a todos lados o que las ciudades se sigan construyendo sobre la base de una idea de transporte particular y no público y masivo, es una sinvergüenza.

Se ve la naturaleza del problema en el número de viajes que hacen en los EE.UU.  En 2018, los norteamericanos tenían 273,6 millones de vehículos, 46 millones más de personas con permiso de manejar e hicieron 3,2 billones de millas en viajes, es decir el equivalente a 6,5 millones de viajes, ida y regreso a la luna.  Además, 76,4% de los norteamericanos llegaron a sus puestos de trabajo solos, en su carro particular, con apenas 9,1% compartiendo el vehículo con otra persona, comparado 5.2% quienes usaron transporte público, 4,6% que trabajaban en casa, 2,7% caminaron, y no más 1,7% usaron otros medios como moto, bici etc.[3]

Debido a la pandemia de Covid-19, muchas ciudades han visto como pueden ser cuando las calles no están tranconadas con miles y miles de carros particulares, asfixiando a la población y a los sistemas públicos de transporte masivo.  Como resultado de la pandemia un grupo de arquitectos en Nueva York han propuesto la peatonalización de Manhattan.  Ellos explican que los carros no sólo consumen grandes cantidades de petróleo y a menudo su velocidad es sólo un poco más rápido que una persona caminando, sino que los carros ocupan grandes cantidades de tierra, tanto en las vías amplias construidas para facilitar su paso, como en los espacios de aparcamiento etc.  Todo ese espacio se puede usar para peatones, parques, vivienda social etc.[4]  Según los autores unos 90.000 personas mueren a causa de los carros por año en los EE.UU.unos 40.000 en accidentes y otros 50.000 por causas de la contaminación.  Señalan también que en Los Ángeles el espacio dedicado a sitios para aparcar los carros suman más de 23 Km2, suficiente espacio para construir casas para un millón de personas según el uso de tierra y densidad urbanística actual de la ciudad.

Abandonar el carro, significa invertir en transporte público, lo cual sería más rápido y barato sin los carros bloqueando las vías.  También significa cambiar como vemos el mundo, la ciudad y la vida.  ¿por qué una persona que vive en Soacha trabaja en el Éxito del Portal Norte de Bogotá y una persona del norte trabaja en el de Soacha?  Significa reorganizar nuestras vidas con cierta lógica, pensando en el bienestar del ser humano y también del medioambiente.

El cuarto uso más grande de petróleo en los EE.UU. es combustible de aviones.  Sí hay que viajar, a veces ir en avión es la única forma eficaz, pero eso por como organizamos nuestro tiempo y la sociedad.  Es un uso irracional y destruir una zona simplemente para que el gringo promedio pueda viajar a donde quiera rápido no tiene sentido y tiene menos sentido pedir a una comunidad cuyos integrantes nunca subirán un avión, que se dejen destruir por que “el mundo necesita” el petróleo es un insulto a su inteligencia, su dignidad y su bienestar.

Pasa algo parecido con esos otros hidrocarburos, los gases, como etano, butano, propano etc.  El principal gas usado en los EE.UU. es etano, (1,54 millones de barriles por día) seguido por propano (870.000 barriles por día) y el principal uso final de todos los gases es uso industrial (2,66 millones de barriles por día o 84,7% del total).  Pero no por eso son más esenciales, no se puede decir que son necesarios, pues muchos se usan para fabricar plásticos.[5]  El plástico es, por lo general, una material altamente contaminante en su producción y también en su uso final.  no necesitamos botellas de plástico ni sillas de plástico.  Hay algunos productos de plástico que ya parecen indispensables y puede que nos demoremos un poquito en buscar alternativas, pero la inmensa mayoría de los productos de plástico no son necesarios.  ¿Vamos a destruir una zona porque alguien no quiere lavar platos y prefiere desechables de plástico?

Tarde o temprano los hidrocarburos se acaban, son un recurso finito y tendremos que buscar alternativas, bien sean para mantener el nivel de consumo actual, o en el mejor caso revisar como funciona la sociedad moderna y cuales son los cambios necesarios para reducir nuestro impacto sobre la tierra.  El consumo de los recursos naturales no se hace por igual.  Los EE.UU. representa menos de 5% de la población mundial y sin embargo consume 17% de toda la energía mundial, comparado con China que tiene 18.1% de la población mundial y consume 24% de la energía y 37% de toda la energía que los EE.UU. consumen proviene del petróleo.[6]  Si el consumo es desigual entre países, es también desigual dentro de países.  No todo el mundo consume su proporción correspondiente de energía.  Los campesinos consumen menos que el promedio y los ricos en todas partes consumen más.

Los que piden destruir una zona por que los hidrocarburos son necesarios, defienden el modelo capitalista más salvaje y depredador.  También defienden a sus propios privilegios en ese sistema, sus carros 4 x 4, sus viajes frecuentes e innecesarios en avión, sus hoteles con aire condicionado y demás lujos de la vida que sí requieren hidrocarburos.  El reto que tenemos es que construir otros modelos de producción y consumo y eso sólo se puede hacer oponiéndose a ese modelo capitalista y al capitalismo en general.  Los obreros petroleros lograron buenos sueldos, prestaciones sociales y otros beneficios monetarios y no monetarios como el resultado de sus luchas sindicales, luchas que les costaron muertes, desplazamientos, amenazas, y más cosas.  No se puede negar eso, y donde existe un pozo petrolero se les debe pagar bien y reconocer esas conquistas sociales.  Pero no por eso, debemos defender a la industria petrolera.  Los trabajadores de las fabricas armamentistas también tienen derechos sindicales, pero no por eso defendemos la guerra.

Los trabajadores de los bancos, particularmente en Colombia, son otro sector que ha logrado buenos sueldos y condiciones de trabajo comparado con otros sectores de la economía.  Pero, los luchadores de ese sector no suelen salir a decir que defienden la especulación, la usura, la confiscación de casas de pobres que no pueden pagar la hipoteca.  Tampoco defienden a los regalos billonarios que Duque dio a Luís Carlos Sarmiento Angulo y otros.  Pero en el sector petrolero hay quienes hace precisamente eso, defienden al patronal y la industria como tal.  Cuando una multinacional o empresa nacional de hidrocarburos quiere entrar a una zona nueva o recuperar pozos, mediante el fracking, que se consideraban perdidos la demanda no es que ¡Qué me paguen bien y que se joden los campesinos!  La única demanda válida, legitima, ética es ¡No al fracking! No al pozo! ¡No a la explotación de hidrocarburos!  Nadie defiende la tala de la selva amazónica por que hay obreros que viven de la fabricación de muebles de caoba.  Nadie debe defender a la industria petrolera y las empresas depredadoras.  Necesitamos salvar al planeta y nuestro lugar en ello, no vivir como emperadores decadentes ante la caída del Imperio Romano.  Nosotros no somos los emperadores, más bien somos los gladiadores, nuestra tarea es luchar no contra las comunidades campesinas sino contra las multinacionales, los emperadores modernos y sus lacayos.

 

[1] Belcher et al. (2019) Hidden carbon costs of the “everywhere war”: Logistics, geopolitical ecology, and the carbon boot‐print of the US military en Transactions of the British Institute of British Geographers, June 2019 p.8

[2] EIA (2020) Oil and Petroleum Products Explained: Use of Oil https://www.eia.gov/energyexplained/oil-and-petroleum-products/use-of-oil.php

[3] CSS (2020) U.S: Environmental Footprint Factsheet http://css.umich.edu/factsheets/us-environmental-footprint-factsheet

[4] Manjoo, F (09/08/2020)I’ve Seen a Future Without Cars and it is Amazing https://www.nytimes.com/2020/07/09/opinion/sunday/ban-cars-manhattan-cities.html

[5] EIA (2020b) Hydroncarbon gas liquids explained: Uses of hydrocarbon gas liquids https://www.eia.gov/energyexplained/hydrocarbon-gas-liquids/uses-of-hydrocarbon-gas-liquids.php

[6] CSS (2020) Op. Cit.