Por: Gearóid Ó Loingsigh

Dos soldados, Jhony Andrés Castillo Ospino, y Jesús Alberto Muñoz Segovia, cayeron en manos del ELN.  Su captura produjo las mismas reacciones de siempre, hablaban de secuestrados cuando eran prisioneros de guerra.  Cuando el ELN dio pruebas de supervivencia de los soldados no terminaron las críticas.  Cuando los liberaron, uno habría esperado que todo el mundo estuviese feliz.  Pero resulta que no, parece que lo peor de los elenos es dejar en libertad a soldados sanos y salvos y además con una buena actitud.

En este caso, la prensa estaba molesta ante la liberación.  Parece que un desenlace trágico fuera preferible, que dos soldados muertos era una mejor opción que dos soldados entregados vivos.  Pero claro, como en el caso de los testigos y los falsos positivos, los vivos hablan y lo que dicen puede incomodar.

El video de supervivencia tiene elementos que podrían parecer como montaje, en el sentido de las declaraciones de los soldados, pues dicen cosas favorables al ELN respecto a su trato de prisioneros etc.  Pues los soldados capturados no están acostumbrados a hablar delante de una camera tan formalmente, aunque la verdad si somos honestos lo más criticable de ese video es la música que pone el ELN como trasfondo.  Es notorio que la calidad de los videos del ELN depende del frente que los produzca y el productor encargado y, aunque hay producciones buenas, no siempre son los mejores, pero a fin de cuentas son una guerrilla no una franquicia de producción audiovisual.

Pero cuando liberaron a los soldados, ellos pudieron hablar libremente, y la producción dependía de los que ganan su pan diario en producir noticias. Sin embargo, se les salió el tiro por la culata.  El soldado Jhony Andrés habló ante los medios y dijo que estaba feliz por poder ver a sus familiares, algo que de paso valga señalar que como soldado raso profesional, no hace con mucha frecuencia aun estando libre, pues les dan apenas un mes para ver a sus familiares.  Los otros 11 meses del año lo pasan secuestrados por la maquinaria de muerte que se llama el Ejército Nacional de Colombia.

Pero si se hubiesen quedado en sus comentarios sobre su deseo de ver a sus familiares, todo habría quedado bien.  Pero no, mientras Segovia dijo que “Me siento alegre de cómo pasé con esas personas, cuando tratábamos, charlábamos y también el buen trato que nos dieron esas personas”.[1]

Pero como reportó la prensa Jhony Andrés Castillo Ospino fue más allá del simple buen trato.

La verdad desde el inicio me dieron buen trato, pa’ qué, yo me sentía como amañado con ellos. La verdad yo no tengo nada que decir, así algo malo, que me hayan dado mal trato”, expresó el soldado.

Posteriormente, cuando se le preguntó cómo se sentía de volver a ver a sus familiares aseguró: “La verdad feliz, feliz, pero a la vez triste porque ya me estaba encariñando con ellos”, puntualizó.[2]

Y como señala el artículo citado “Es posible que el uniformado haya presentado síndrome de Estocolmo que genera afectividad con el captor en situaciones de indefensión.”[3] Claro, la única explicación de sus declaraciones es que cayó en el Síndrome de Estocolmo, no puede haber más.  Ante todo debemos aclarar que el tal síndrome es contestado entre los profesionales de salud mental.  Realmente no existe, es una ficción.  El psiquiatra, Nils Bejerot, quien inventó la condición es un promotor de muchas teorías reaccionarias frente al delito y la cárcel como tolerancia cero para el consumo de drogas, es decir la encarcelación masiva que hemos visto de pobres negros y latinos en los EE.UU.  El pone el acento sobre la responsabilidad del individuo ante cualquier crimen.  Cuando en 1973 tres mujeres y un hombre fueron tomados como rehenes dentro de un banco, él entró a trabajar con la policía en las negociaciones.  Como los rehenes mostraron cierta simpatía hacía los asaltantes, él lo explicó como un síndrome médico, el Síndrome de Estocolmo, pues no se puede explicarlo de otra manera.   ¡Cómo pudieron entender a los secuestradores en el banco!

Bejerot, descarta cualquier concepto de empatía, reconocimiento de una humanidad compartida, y por supuesto que una persona aun agredida por otra, puede reconocer que su principal enemigo real es otro y no estaría en la situación en que se encuentra si no fuera por la avaricia del capitalismo y que una persona aun sufriendo la violencia de un criminal puede ver en su agresor su par y no su enemigo.  Bejerot más que un profesional de salud mental, es un apologista del individualismo reinante del capitalismo, donde no existe la sociedad sólo individuos.

Ahora el joven soldado es otro enfermo porque encontró que los elenos no comen a los recién nacidos, no torturan a los soldados capturados y que él recibió mejor trato como capturado por el ELN que en el Ejército donde participaba “voluntariamente”.  Vio a sus semejantes, y recibió un buen trato.

Donde peor trato se recibe es cuando uno es presentado como un falso positivo por el Ejército Nacional de Colombia, o dónde lo torturan, o lo desaparecen.  Pero a los dos soldados eso no les pasó.  Eso no pasa con los soldados que caen en manos del ELN, eso sólo pasa con los que caen en manos del Ejército Nacional.  Si existe el mal llamado Síndrome de Estocolmo, son los millones que votan por Uribe, los que voluntariamente entre a las fuerzas armadas de Colombia y no esos soldados que luego de ver la realidad del país salen con declaraciones favorables a una insurgencia, el ELN, que no propone torturar ni desaparecer a nadie.

Dejen sus dudosos síndromes y reconozcan en ese soldado, la realidad de quienes pelean por un lado y por otro.  Pero al mismo tiempo, debemos decir claro que el futuro de ese soldado no es nada bueno. Bien lo obligan a retractarse, o lo matan ellos mismos en un “combate” para poder decir al país “mira lo que hace el ELN”. De cualquier forma la vida de ese soldado ya corre peligro no por quienes lo capturaron sino por sus supuestos amigos de las fuerzas armadas de Colombia y la prensa.  Yo de él me iría mirando el retiro y hasta el exilio en otro país, quizás entre esos otros demonios y monstruos de Venezuela.

 

 

[1] Kienyke Soldado secuestrado por ELN se había encariñado de sus captores https://www.kienyke.com/regiones/video-soldado-secuestrado-por-eln-se-habia-encarinado-de-sus-captores

 

[2] Ibíd.,

[3] Ibíd.,