Cuarto día de resistencia de estudiantes de la Universidad Industrial de Santander que exigen mejores condiciones para ejercer el derecho a la educación en el marco de la pandemia Covid-19

En el transcurso de estos días ha aumentado la preocupación de los estudiantes que se encuentran protestando y de organizaciones de derechos humanos, por los constantes hostigamientos ejercidos por la fuerza pública, que se evidencian a través de la visita constante de uniformados en motos que se acercan a hablar con los celadores, las requisas a quienes se han acercado a la universidad a llevar comida y objetos necesarios para quienes están en la toma, por el sobrevuelo del helicóptero de la Policía Nacional; y por el evidente desinterés institucional en dialogar y las eventuales represalias contra quienes se encuentran en la toma pacífica.

El 29 de abril de 2020, luego de la orden de evacuación dada por las directivas de la universidad, los trabajadores, en su mayoría de construcción, volvieron a sus labores, a pesar de que el día anterior se había justificado dicha evacuación bajo el pretexto de querer garantizar la seguridad de todas las personas que se encontraban dentro del campus, la cual supuestamente se había visto alterada por la presencia de los manifestantes que contaban con los elementos necesarios de seguridad como tapabocas y guantes . La jornada de protesta, estuvo cargada de gestos de solidaridad por estudiantes y organizaciones sociales, que a pesar de los obstáculos impuestos por la policía como las requisas, el amenazar con realizar multas sin justificación alguna, la negativa de la administración de la universidad de permitir el ingreso de alimentos, entre otras, lograron acercarse a las instalaciones para realizar donaciones. A su vez, profesores, investigadores, sindicalistas, trabajadores y congresistas han mostrado su apoyo a través de comunicados públicos y cartas abiertas.

A final del día, se realizó twitteratón a nivel nacional liderada por los estudiantes UIS. Congresistas de la oposición y organizaciones sociales solicitaron al gobierno nacional y regional escuchar las problemáticas y propuestas de los estudiantes.

En el transcurso del 30 de abril, una defensora de derechos humanos del EJP, que se dirigía a la portería principal de la UIS para entregar alimentos a los manifestantes y una maleta con ropa a otra integrante del EJP que se encontraba dentro de la universidad, fue abordada por los Uniformados que buscaron impedir su paso y requisaron de manera invasiba e innecesaria las bolsas y maleta que llevaba.

Aproximadamente, a las 3:15 de la tarde, a la entrada principal en la carrera 27, llegaron dos policías motorizados a entregar la supuesta respuesta de un derecho de petición, que finalmente entregaron a una funcionaria en la portería de la carrera 30. Después de eso, los estudiantes observaron que a los celadores les habían dado la orden de hacer un conteo de las personas que se encontraban en la toma y de las condiciones en las que se encontraban. Mientras tanto, el helicóptero sobrevoló el campus universitario.

A las 5:03 pm, se realizó un cacerolazo en el que se exigió una mesa de negociación amplia entre los estudiantes UIS, la Gobernación, la Alcaldía y la administración de la Universidad.

A las 6:40 pm, llegó Javier Orlando Acevedo quien dijo ser de la Secretaría de Planeación de la Gobernación. Los estudiantes se reunieron con él y discutieron ciertas condiciones para la reunión que estaba programada para el 1 de mayo a las 3 pm, en la Gobernación de Santander, en la que participarían el gobernador, el rector y los representantes estudiantiles ante el Consejo Académico y el Consejo Superior. Debido a que no fue posible llegar a un acuerdo frente a la cantidad de cupos presenciales que tendrían los estudiantes en dicha reunión, se decidió por parte de los protestantes y el funcionario, que horas más tarde por vía telefónica se concretarían los detalles sobre el encuentro.

Hoy, 1 de mayo de 2020, a las 7 am , 1:30 y 6:30 pm, pasaron uniformados motorizados por la portería de la carrera 27 de la universidad a preguntar a los celadores ¿Los muchachos si se han portado bien? Por otro lado, desde por la tarde, carros y motocicletas de la policía, han rondado constantemente a los alrededores de la Universidad, en especial la portería ubicada en la carrera 30, donde hacen presencia cada 20 minutos.

A las 2:24 de la tarde, el mismo funcionario que se había reunido con los estudiantes, se comunicó por teléfono informando que un bus, con un grupo de médicos, iría a la universidad a hacer un chequeo médico general, y que luego los trasladaría a sus respectivas casas, pues solo hasta el miércoles de la semana siguiente sería posible la realización de la prueba de Covid-19, solicitada por los estudiantes.También, Indicó que una camioneta recogería a quien fuera a participar en la reunión en la gobernación, siempre y cuando el resto de estudiantes abandonarán la universidad, a pesar de no tener garantías tanto de salud como de derechos humanos.

Así, la administración condicionó la participación de los estudiantes a la reunión, sin siquiera cumplir con el principal requisito sanitario: la prueba de Covid-19. Por tales razones, los estudiantes determinaron que mientras no existan garantías para evitar el contagio y disposición de diálogo, continuarán resistiendo en la universidad mientras se evalúan las nuevas condiciones de seguridad y de mínimos básicos para garantizar el derecho a la educación de los estudiantes.

Al terminar la jornada de hoy, es evidente la intención de la fuerza pública y de la administración de evacuar el campus a través de la fuerza, sin brindar ningún tipo de garantía. Preocupa la intención de sacar a los estudiantes sin guardar las medidas sanitarias necesarias para apaciguar el contagio del Covid-19. Además, que no haya disposición de diálogo, pues pretenden condicionar la forma de protesta y envían el mensaje constante de represión con las rondas de uniformados por los alrededores de la universidad, las requisas a quienes se acercan, las preguntas constantes al cuerpo de celaduría y los reiterativos sobre vuelos del helicóptero.

Todas estas situaciones que ponen en riesgo la seguridad, integridad e incluso la vida, en estos momentos de pandemia, de los estudiantes se complejizan al estar bajo el decreto de toque de queda, para todo el fin de semana, del gobernador Mauricio Aguilar. Adicionalmente, se teme por las represalias, en términos de judicializaciones e iniciación de procesos disciplinarios, que se puedan iniciar en contra de los estudiantes que ejercen su derecho a la protesta.