Estudiantes de la UIS ingresan a la Universidad para exigir mejores condiciones para ejercer el derecho a la educación en el marco de la pandemia Covid-19

Hoy, martes 28 de abril de 2020, a partir de las 7:00 de la mañana, estudiantes de la Universidad Industrial de Santander -UIS-, en ejercicio del derecho legítimo a la protesta social, ingresaron el campus central en Bucaramanga, de manera pacífica, para rechazar las medidas adoptadas por los directivos de la universidad en el marco de la pandemia Covid-19.

Sus principales exigencias son: la suspensión del semestre 2020-1 en las sedes regionales; el aplazamiento del semestre en la sede Bucaramanga, hasta que sea posible garantizar las condiciones necesarias para la formación; matricula 0 para todos los estudiantes; y la realización de estudios socio económicos rigurosos que permitan evidenciar las realidades sociales y así garantizar el derecho a la educación en condiciones de igualdad, calidad y dignidad.

A pocos minutos de la toma, al campus llegaron 3 camionetas y un camión de la Policía Nacional, que se ubicaron frente a la entrada principal en la carrera 27 con calle 9. Desde la reja, los uniformados hicieron grabaciones de los estudiantes que se manifestaban.

Después de una hora, más o menos, a las 8:35, el director de la División de Planta Física, Iván Rojas, se acercó a los estudiantes para interlocutar, exigiendo el porte de elementos de bioseguridad, a pesar de que ya los usaban. Los manifestantes fueron claros al exponer sus exigencias, su disposición al diálogo y la adopción de medidas necesarias para evitar el contagio.

No obstante, los directivos de la Universidad, sin escuchar las exigencias de sus estudiantes, decidieron evacuar de manera inmediata a las y los trabajadores que se encontraban en las instalaciones, sin el cumplimiento de los protocolos sanitarios requeridos. Alegaron que los estudiantes ponían en riesgo la bioseguridad del lugar, mientras ignoraban que  muchos de los trabajadores no contaban ni siquiera con una máscara para cubrir su rostro, al momento de ser evacuados. Luego, el director de la división de planta física afirmó que si se quedaban después de la evacuación sería bajo su propia responsabilidad, aún cuando se trata del campus de una universidad pública.

Además de la decisión arbitraria de evacuación, desde las 10:00 de la mañana, la Policía Nacional junto con la celaduría han evitado que ingrese alimento y bebida para los manifestantes. Asimismo, han dado orden de cerrar el paso a vehículos en la redonda del campus, solicitando a quienes tienen carros parqueados, en frente de la entrada principal, retirarlos del lugar.

A partir de la 1:00 de la tarde, los uniformados se ubicaron en la carrera 27 con calle 10, es decir, a una cuadra de la entrada principal, y frente a la entrada de la carrera 25. Desde allí, han amedrentado a las personas que han traído alimentos a los manifestantes, para evitar que se acerquen a la universidad. Por otro lado, los estudiantes han denunciado que miembros de la Policía Nacional se han reunido con el supervisor de los celadores en las inmediaciones de la entrada de la carrera 25.

A las 4:30 de la tarde, un funcionario de la secretaría del interior de la gobernación, Camilo Arenas, hizo presencia en el lugar para dialogar con los manifestantes quienes expusieron sus exigencias y preocupaciones de seguridad y alimentación. Sin embargo, la respuesta fue informarles que necesitaba hablar con el gobernador y que aún no le era posible dar ninguna solución. Es así que no prestó atención a las situaciones de vulnerabilidad de los estudiantes y se marchó.

Después de las 5 de la tarde, se logró el ingreso de alimentos para los manifestantes quienes siguen en ejercicio de protesta dentro de la universidad.

Pese a ello, durante el día las directivas universitarias, la Policía Nacional y los funcionarios de la administración han tomado medidas inconstitucionales que ponen en riesgo la integridad y seguridad de las personas que hacen parte de la toma, en su intento por cercenar su derecho constitucional a la protesta social. Ahora, con la llegada de la noche la situación se complejiza pues los estudiantes temen por su vida, dado que a partir de las 8:00 de la noche el gobernador Mauricio Aguilar decretó toque de queda.